Cómo ganar concursos literarios: la guía definitiva 🏆

Javier E.G. Andújar junio 02, 2020 6 comentarios

Premios literarios


Escribo estos consejos para todos los que, como yo, tengan el vicio de la escritura y estén pensando en presentar sus obras en un certamen literario. Luego de haber participado en muchos premios, se me ocurren varias recomendaciones que pueden ser de considerable ayuda a la hora de recorrer este camino, sobre todo para que puedan evitar algunos errores que yo cometí.

Hablo de cuentos porque es lo que mejor conozco, pero van a encontrar que estos consejos son útiles también para otro tipo de obras como poesía, microrrelato, teatro, ensayo, novela, etc.

No voy a opinar sobre la transparencia en la elección de ganadores, simplemente porque no es el objetivo de esta guía, y porque toda mi experiencia en premios tuvo lugar de este lado del mostrador, como escritor. No puedo dar fe sobre lo que sucede entre el momento en que envío un original hasta que se da a conocer el fallo del jurado. Habrá algunas convocatorias limpias y otras no tan transparentes. Solo puedo asegurar que aquellas en las que he ganado han sido limpias; no tengo fama ni contactos como para haberlo conseguido por otra vía.

Una vez que pusimos el punto final en nuestro escrito, una gran opción para presentarlo al mundo es participar en un certamen literario. Y a no equivocarse, que lo importante es competir, pero lo que todos realmente queremos es ganar. Por eso preparé esta lista de consejos útiles para que tengan en cuenta antes de lanzar sus manuscritos en una botella al océano de los premios literarios.


Escribir a brazo partido

No es que vayamos a escribir enyesados, más bien se trata de que hay que darlo todo sin escatimar esfuerzos. Lo siento, esta es la realidad. A fin de cuentas, lo más importante es la obra. No existen las recetas mágicas, un concurso se gana con un cuento de alta calidad. El relato debe estar en condiciones de competición: debidamente pulido, sin errores ortográficos ni gramaticales. No hay nada que pueda suplir todas esas horas sentado escribiendo, modificando y corrigiendo. Lo ideal sería contar con la ayuda de un corrector profesional, pero es un servicio bastante costoso. Habrá que evaluar si vale la pena pagar ese costo, eso dependerá del premio al que se aspire. No voy a desarrollar este punto, porque hoy no estoy hablando ahora sobre escritura, pero sí quiero hacer hincapié en que esta es la base de todo lo demás. Queda en cada autor poder identificar y corregir sus falencias en esta área para lograr presentar una obra de calidad.

Una vez que la obra está lista, también lleva una cantidad importante de trabajo el proceso de selección de un concurso literario y la presentación de un escrito. En los párrafos siguientes encontrarán información muy útil para facilitar este trabajo y sobre todo para hacerlo de una forma inteligente que permita obtener buenos resultados.


Una cuestión de peso

¿Qué pasaría si un peso pluma se enfrentara a un peso pesado? Seguramente nada bueno para el primero. Eso mismo nos pasaría a nosotros si nos presentáramos con nuestro primer cuento a un premio de 5 mil euros. Probablemente no sobrevivamos al primer asalto, la preselección, que en los concursos de gran convocatoria suele estar a cargo de un comité, actuando como primer filtro para ahorrarle trabajo al jurado. Nos llevaríamos un buen golpe en el orgullo en vez de un premio.

Al igual que un boxeador, tenemos que conocer nuestra categoría antes de pisar el ring. Por suerte hay una enorme variedad de concursos regionales que son excelentes para empezar. Además, les recomiendo que no se priven de participar en convocatorias locales que tengan lugar en sus ciudades o municipios, porque es muy satisfactorio poder asistir a los actos de premiación y tomar contacto con los jurados; poder charlar y conocer sus opiniones y consejos. Esto será muy útil para que vayan mejorando su escritura. Todo esto les va a servir también para sumar horas de vuelo y mayor confianza, fundamental para concursar luego en nuevas convocatorias. Por otro lado, les servirá como un barómetro para ir ajustando su categoría. Cuando este tipo de convocatorias regionales les resulten sencillas, será hora de pasar al próximo nivel, a premios de mayor renombre.


La era del Big Data

No estamos en el siglo XVII, ni siquiera en el XX. La imagen romántica del autor reclinado en su escritorio trazando sobre una hoja de papel con una pluma o golpeando las teclas de una máquina de escribir, es solo eso, una imagen romántica. No debería ser la realidad de alguien que está intentando convertirse en escritor en la actualidad, mientras sigue adelante con el resto de las actividades de su vida personal y profesional.

Es fundamental utilizar tecnología de la información para poder aprovechar nuestro tiempo al máximo. Por ejemplo: hacer uso la nube para poder independizar las ideas de las ubicaciones físicas. Esto nos permitirá trabajar en un cuento tanto desde la computadora en casa como desde el celular o la tablet en el tren, el colectivo o la calle.

En cuanto a los concursos literarios, es importante que utilicen la tecnología para estar informados sobre novedades y oportunidades en sus países y en el resto del mundo. Existen numerosas páginas web donde informarse sobre certámenes y conocer sus bases. Estas páginas se ocupan de recopilar las convocatorias activas. Algunas de ellas son: tregolam.com, letralia.com y escritores.org, probablemente esta última posea la base de datos más completa sobre concursos en español. También pueden visitar mi base de datos de concursos literarios activos. La hice pública esta semana, pero hace mucho tiempo que la utilizo. Es un listado que recopilo de diversas página web y lo actualizo a diario con las últimas novedades.


La cantidad de concursos activos es bastante grande, al momento de escribir este artículo hay alrededor de 400 en todo el mundo, y ese número se va modificando día a día, a medida que surgen nuevas convocatorias y otras finalizan. Para poder tomar una buena decisión sobre en cuáles de estas convocatorias participar, vamos a necesitar utilizar alguna tecnología de manejo de datos que nos permita recopilar esta información, almacenarla e interpretarla.

Si, al igual que yo, están familiarizados con algún lenguaje de programación, podrán armar un proceso automático utilizando técnicas de web scraping para extraer la información directamente de las páginas web y almacenarla luego en el motor de base de datos que prefieran. Así es como armo mi base de datos de concursos literarios activos. Esto método sería el ideal para manejar la este tipo de datos, pero si la programación no es lo suyo, no se preocupen, podrán copiar a mano desde la web a cualquier tipo de aplicación de hoja de cálculo tipo Excel algunos datos básicos que luego utilizarán para filtrar rápidamente los concursos interesantes.

Los principales datos de una convocatoria son: nombre del certamen, enlace a las bases, género de las obras aceptadas, premio, participantes, envío, entidad convocante, país de la entidad convocante y fecha de cierre. Por cierto, estos son los datos básicos que presentan algunas de las páginas web que mencioné antes. También son los mismos datos básicos que muestro en el listado de concursos literarios activos, para poder tener el panorama claro de un solo vistazo. Así que, no les resultará trabajoso encontrar esta información.

Una vez obtenidos estos datos, será muy sencillo filtrarlos para separar la paja del trigo. En primer lugar, lo más básico, filtrar por género: Aquí solo vamos a dejar aquel género al que pertenezca nuestro escrito, yo filtraré por cuentos o relatos. Luego, filtraremos por participantes: Vamos a fijarnos que las condiciones permitan participar a alguien de nuestra edad, lugar de residencia, sexo, etc. Necesitarán prestar atención al sexo o género permitido en la convocatoria solo si son hombres, porque en algunos concursos no se permite la participación masculina. Sí, ya sé que es increíble, está al mismo nivel que discriminar por color de piel, pero esta es la realidad en el ámbito literario.


Con estos filtros básicos notarán que se reduce bastante la espesura del bosque. Luego continuarán filtrando según otros criterios que explicaré a continuación, hasta quedarse solo con un puñado de árboles de los cuáles elegir.


Eliminar rivales antes que empiece la competencia

No se trata de andar por ahí a los tiros como Terminator, que no se malinterprete. El objetivo es identificar concursos que puedan tener un bajo nivel de participación. Este punto solo es válido si nuestra motivación no es económica, o si no estamos buscando ganar un premio de renombre. Así que es una buena técnica para quienes estén dando sus primeros pasos.

Como regla general, es más fácil ganar contra menos competidores. Y es muy fácil identificar aquellos concursos donde habrá poca competencia, solo hay que prestar atención a las bases. Antes mencioné el filtro por participantes. Siguiendo con esa idea, un concurso que esté abierto a residentes de nuestro pueblo será mucho más sencillo de ganar que uno internacional o nacional. Habrá menor competencia también en aquellas convocatorias que limiten la participación por edad: “abierto a menores de 35 años” o “para mayores de 60 años”, por ejemplo. Siempre que cumplamos con los requisitos, nuestras chances son mayores en este tipo de certámenes.

Luego están los concursos que no ofrecen premio, o tal vez solo un diploma. Mucha menos gente va a querer participar allí que en una convocatoria por 2 mil dólares y publicación. Por supuesto que las mujeres cuentan con una ventaja importante en los concursos sexistas mencionados en el punto anterior, 50% de los competidores son eliminados de antemano en ese tipo de convocatorias. Y por último están las entidades organizadoras con bajo nivel de convocatoria (como el club de nuestro barrio), los certámenes poco conocidos (puede ser la primera edición de un premio) y aquellos que exigen una obra de temática super específica, por ejemplo: “la acción debe desarrollarse en la ciudad de Arroyo Finito y hablar sobre la Santísima Virgen del Socorro”, muy poca gente va a estar dispuesta a escribir algo así.


Paloma mensajera o señal de humo

Algunos concursos solo aceptan obras enviadas por correo tradicional, otros solo admiten envío electrónico (ya sea por correo electrónico o carga de archivos en una página web) y otros aceptan ambas modalidades.

Hay ventajas y desventajas para cada opción: El envío electrónico es gratuito y rápido, son dos buenos puntos a favor. Su punto en contra es que mayor cantidad de gente estará dispuesta a participar. Esto redunda en una mayor cantidad de rivales (tema del punto anterior).

Por el contrario, el envío postal tradicional es más costoso; con frecuencia es demasiado costoso, sobre todo para envíos al exterior. También requiere más trabajo de preparación y por lo tanto mayor tiempo: imprimir (se suele exigir el envío de tres copias de la obra), ensobrar y luego ir hasta el correo. El gran punto a favor de este tipo de envíos es que menor cantidad de gente estará dispuesta a hacer el desembolso requerido y tomarse el tiempo y trabajo necesarios.

Conociendo los pros y los contras, cada escritor podrá definir su estrategia.


Escritura oportunista vs. escritura ad hoc

Muchas convocatorias exigen que la obra cumpla con cierta longitud y cierto eje temático. Otras no exigen un tema, pero es posible investigar en ediciones anteriores o fallos previos de los jurados para encontrar si existe un hilo conductor que una a los trabajos ganadores. Conociendo ya esta información, ¿vamos a escribir nuestra obra a medida para un concurso, o, por el contrario, vamos a buscar un certamen que se adapte a la obra que ya escribimos?

Estos dos métodos tienen cada uno sus pros y sus contras. Por mi parte yo elijo escribir sin un certamen en la cabeza. De esta forma la escritura es totalmente libre. No me resulta muy eficiente condicionar la inspiración a una consigna. Llamo a este método oportunista: Escribo sin obligaciones y acumulo una determinada cantidad de cuentos, luego espero que surja la oportunidad de presentarlos en concursos cuyas bases coincidan con las características de mis escritos.

Las principales ventajas de este método son que no pierdo tiempo preparándome para un concurso específico, y que seguramente pueda reutilizar la obra en otro momento para participar en una nueva convocatoria. Esto me permite concurrir a un mayor número de certámenes.

Por otro lado, la escritura ad hoc tiene como principal ventaja que se maximizan las chances de ganar un premio específico. Pero esto se logra a costo de una mayor cantidad de tiempo invertida, impidiendo participar en otros certámenes. Además, el resultado de este tipo de escritura es una obra sumamente específica que probablemente no se pueda reutilizar para futuras convocatorias.


Las iteraciones

Lo que nos gusta es escribir, no completar formularios de inscripción, plicas, ni dar formato a archivos de texto para cumplir con las bases. Debemos lograr que participar en un concurso sea un proceso sencillo y fácilmente repetible. De esta forma vamos a tener más tiempo útil para dedicar a la escritura o para buscar nuevos concursos.

Para lograr esto, les recomiendo que tengan algunos archivos preparados de antemano, como para poder enviarlos haciéndoles muy pocas modificaciones o incluso ninguna:

El primero es la plica con su información personal. Los datos que los organizadores suelen exigir en este archivo son: seudónimo elegido, nombre y apellido, nacionalidad, número de DNI, dirección, código postal, número de teléfono, correo electrónico y ocasional se solicita también una foto del DNI y un breve CV. Para envíos electrónicos el archivo se pide, por lo general, en formato Word o PDF, así que les recomiendo que preparen ambas versiones.

En cuanto a las obras, también será útil que tengan una versión lista para enviar rápidamente, ya sea que deban imprimirla para envío postal o que sea necesario adjuntarla en un correo electrónico. Nuestro nombre no debera aparecer en el archivo, en vez de eso, deberá estar firmada con seudónimo. El formato exigido en el 90% de las convocatorias consiste en: papel tamaño A4, fuente Times New Roman tamaño 12, espaciado doble, márgenes normales por defecto en Word. Al igual que con la plica, les recomiendo que tengan lista una versión en formato Word y otra en PDF.

Con menor frecuencia se exige presentar una declaración jurada manifestando que la obra es inédita y que no ha sido premiada con anterioridad en otros concursos. No está de más tener también un archivo armado a este fin, escrito en forma de carta y con nuestra firma digital agregada.



Espero que esta guía les resulte útil, que se animen a participar en concursos literarios si aún no lo han hecho y que me dejen sus comentarios con consultas o sugerencias para mejorar estos consejos.

¡Éxitos para todos!

Escribo estos consejos para todos los que, como yo, tengan el vicio de la escritura y estén pensando en presentar sus obras en un certamen...

6 comentarios:

  1. Muy buenos consejos!! Genio!!
    Abrazos
    Cecy :)

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  2. Muito bom , felicidades . Maria

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  3. Un cordial saludo Javier,excelente información. Mi duda es la siguiente:¿Puedo volver a participar en un certamen con un relato que fue enviado anteriormente a otro concurso, pero en el cual no obtuvo ningún tipo de distinción ?

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    Respuestas
    1. Sí, por supuesto. Vas a poder participar, siempre que tu relato no haya sido editado. Porque en la mayoría de las convocatorias se suele exigir que las obras sean inéditas además de no haber sido premiadas. Esto como regla general, porque es lo que comúnmente se exige, pero cada concurso es un mundo, así que siempre tenés que leer bien las bases para asegurarte de que tu relato cumpla con todos los requerimientos. ¡Saludos y mucha suerte en el certamen!

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